ES LA ECONOMÍA, PERO CON DEMOCRACIA J.A.G.

Juán Alfredo González es el Secretario General de CTA-CORRIENTES

La frase “Es la economía… estúpido” se hizo famosa en el mundo a partir de las elecciones presidenciales en Estados Unidos del año 1992. El republicano George Bush (padre) era considerado uno de los políticos más exitosos de  la historia, tenía un 90% de popularidad en su país, debido a su política exterior, triunfante en la Guerra Fría y en la Guerra del Golfo, de las que se ufanaba con soberana soberbia al expresar que a partir de entonces, nacía “un nuevo orden mundial”. James Carville, estratega de la campaña electoral del demócrata Bill Clinton, convenció a este, que debía enfocarse sobre las cuestiones de la vida cotidiana de los ciudadanos y sus necesidades más inmediatas. Así, con este eslogan logró la victoria de la que pocos creían.

Lo que definió aquella campaña es que la economía es consecuencia de decisiones políticas y sus resultados son según los intereses que representan quienes gobiernan. Porque la política, en definitiva, decide sobre la vida de toda la población de un pueblo. Así, los sistemas políticos de gobierno se fueron conformando según un proceso de tensiones de intereses entre quienes resuelven, generando cambios de regímenes políticos sociales. Debemos recordar que contra la Tiranía  del monarca, la clase aristocrática creo la República, buscando un gobierno de equilibrio de poderes entre las familias de la nobleza. Y contra la oligarquía gobernante de unos pocos privilegiados hombres de la nobleza, nació la Democracia.

La primera revolución Democrática se produce con la inclusión de los pobres, de las mujeres y de los esclavos (trabajadores) nativos a la igualdad política para resolver sobre la vida del pueblo. Un sistema donde la mayoría del conjunto del pueblo resuelva  cómo vivir.

De aquí, que existen dos tradiciones republicanas históricamente en disputa: la República oligarca y la República democrática. Ambas, tienen en común una misma concepción de libertad. Ser libres, es tener la capacidad material para decidir cómo vivir. En la lucha democrática, desde sus orígenes, la mujer es determinante en la concepción universal de la libertad y su lucha por su emancipación define la necesidad de la igualdad política. En la revolución democrática de Atenas, Aspasia (compañera de Pericles), expresó por primera vez la metáfora de la fraternidad, 23 siglos antes de la revolución francesa; donde se asumió como bandera la consigna libertad, igualdad y fraternidad

Robespierre en uno de sus extraordinarios discursos en la Asamblea Nacional (1790); sintetizó la disputa por la Democracia,  al manifestar: “Nosotros y los nuestros, todos hermanos nacidos de una sola madre, no creemos que seamos esclavos ni amos unos de otros, sino que la igualdad de nacimiento según naturaleza nos fuerza a buscar una igualdad política según ley, y a no ceder entre nosotros ante ninguna otra cosa sino ante la opinión de la virtud y de la sensatez”.

Todo proceso republicano democrático  avanza o pretende avanzar en la  universalización de la libertad republicana. Los sujetos excluidos por la denominación patriarcal y patronal, son los trabajadores empobrecidos y dentro de la clase trabajadora, los sujetos más sometidos son las mujeres y los esclavos de la modernidad (precarizados y desocupados funcionales).

Los que históricamente enfrentaron la política de la clase dominante son los sujetos que administran la economía familiar, tanto en las comunidades rurales como urbanas. Por ello, fueron dos de los sujetos excluidos políticamente del antiguo régimen, quienes generaron dos hechos relevantes, que instaló el proceso republicano democrático en la revolución francesa.

El 14 de Julio de 1789, los campesinos, en medio de una agitada multitud rebelde formada por hombres y mujeres, cansados de las injusticias de la grave crisis económica, se dirigen a la Bastilla, símbolo del régimen absolutista y la toman por la fuerza. Y en octubre de 1789 un grupo de mujeres hartas de la escasez y los altos precios, reunidos en el mercado de Paris decidieron marchar hacia Versalles (Villa de la realeza); miles de mujeres se lanzaron a esta marcha histórica que cambió para siempre el curso de la Revolución.

Esta es nuestra realidad en la argentina y muy particularmente en Corrientes. La profunda crisis económica producto del gobierno republicano oligarca, además claramente colonial, de ajustes a los sectores del trabajo, empobreciéndonos, para transferir riqueza a las corporaciones de esta oligarquía; agravado por ser serviles a intereses extranjeros.

La república oligarca funciona al servicio de la acumulación y concentración de riqueza de élites empresariales, de profunda degradación moral, caracterizados por su conducta mafiosa, de los mayores corruptores de la praxis política. Históricamente violentan el Estado de derecho base de la institucionalidad democrática.

La exclusión contradice a la Democracia como sistema de vida, ya que su construcción social se basa en la universalización de los derechos. Por ello, resulta imprescindible recuperar el funcionamiento pleno del Estado de derecho, es decir del republicanismo democrático. No se trata de recuperar derechos sino de recuperar el ejercicio de los derechos constituidos y establecido por ley las responsabilidades de su ejercicio.

El gobierno nacional se ha dedicado a destruir la institucionalidad del Estado violentando derechos fundamentales de los trabajadores y la ciudadanía popular. Y en estas instancias propone profundizar sus políticas y más aceleradamente. El eje principal, exigido por la oligarquía empresarial y el FMI es la recurrente reforma laboral.

La alternativa a esta política, expresa la salida de la crisis desde el republicanismo democrático. Que, no es otra cosa que reactivar la economía desde la recuperación del Estado de derecho, reafirmando la necesidad de un Contrato Social con responsabilidad ciudadana. Como trabajadores organizados, asumimos el desafío con responsabilidad ciudadana desde la institucionalidad democrática de trabajadores organizados, en la producción y en la comunidad.

Desde la CTA, y particularmente en la CTA Corrientes, sostuvimos desde nuestra fundación la resistencia de las políticas neoliberales destructivas del Estado de derecho; pero, asumiendo la necesaria construcción de proyectos socioeconómicos, culturales, basados en la libertad y universalidad de derechos. Construcción política social, comunitaria, que significa pasar de la acción defensiva de la autonomía a la construcción de soberanía.

Para ello, son dos trilogías que sintetizan nuestros objetivos de construcción política cultural: Tierra, Techo y Trabajo para el desarrollo de Trabajo, Producción y Consumo. Donde está claro que es el Trabajo la articulación, la centralidad de los proyectos de la construcción democrática.

Por esto, nos convocamos a Congreso Constituyente comunitario de Trabajadores para asumir proyectos de desarrollo comunitarios urbanos y rurales de unidad campo – ciudad compatibles con la recuperación del Estado de derecho propuesto por el republicanismo democrático.   

El 3 de agosto iniciamos el proceso constituyente del Congreso conformando los equipos políticos técnicos conjuntos con compañeros de nuestras organizaciones que presentaron los 13 puntos para desarrollar como políticas de Estado y las propuestas de reestructuración del Estado propuesto por el Frente de Todos; como ser: recuperar funcionamiento pleno de los Ministerio de Trabajo, Ministerio de Salud, Ministerio de Educación y Ministerio de Cultura; Ministerio de Agroindustria, principalmente la Secretaria de Agricultura Familiar; Ciencia y Tecnología; y la posible institución de un Ministerio de Vivienda y de la Mujer.

Durante la semana iremos dando información sobre los distintos ejes y proyectos desarrollados y a desarrollar. Tomamos como líneas de trabajo lo expresado como bases de la puesta en marcha de la economía:

 “Tenemos que defender la economía (priorizar el Mercado interno).

Poner dinero en el mercado (actualización salarial por encima de la inflación)

 Para que la gente consuma (con el objetivo de la Soberanía Alimentaria)

Y  la economía se mueva (reactivación del aparato productivo, trabajo, industria y servicios)”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s