CTA-CORRIENTES DOCUMENTO: UNIDAD EN LA ACCIÓN Y LA RESISTENCIA

CORRIENTES

 Asamblea Ciudadana de Corrientes

 Av. Juan de Vera 1497    

CTA Corrientes reafirma

Su Unidad de Trabajadores y ciudadanía en el

Frente Patriótico

CTA Corrientes reafirma

Su Unidad de Trabajadores y ciudadanía en el

Frente Patriótico

RESUMEN

En la CTA Corrientes, resolvimos ratificar nuestra política de Unidad de Acción en la Resistencia y de Construcción colectiva democrática de les Trabajadores para el ejercicio de la soberanía popular. Reafirmamos los principios y objetivos establecido en la carta fundacional de la CTA en 1991; asumiendo la responsabilidad ciudadana, de ser protagonistas de la Unidad ciudadana en un gran Frente Patriótico.

Nacimos asumiendo construir la unidad de la clase trabajadora, planteando el desafío de concretar nuevas formas de construcción política y social, capaces de reinstalar el poder de los trabajadores y el pueblo en el escenario nacional.

Desde la más profunda crisis  de la democracia, asumimos esta oportunidad de salir de la crisis, corrigiendo errores. Sosteníamos, construir nuestro movimiento político social desde una práctica que contemple: Autonomía sindical con respecto al Estado, los patrones y los partidos políticos. Nuestra Autonomía es, sin dudas, de los PATRONES; en donde esta identidad política, autoritaria patronal y oligárquica, se exprese.

Democracia sindical, rechazando las estériles divisiones y el sectarismo. Con democracia social, ciudadana de trabajadores, terminaremos con las divisiones de los “dirigentes confundidos”. Apertura a otras organizaciones sociales que expresan las demandan de los sectores populares, del empleo. La unidad de clase, por la soberanía popular, debemos realizar sobre el Trabajo, más allá del empleo. Revalorización de la ética gremial. La crisis democrática es una crisis ética profunda, superándola con el compromiso de convivir basados en el consenso político social, comunitario, de la democracia real.

Reafirmamos nuestra construcción democrática con proyectos concretos, asumiendo la responsabilidad ciudadana de hacernos cargo del ejercicio de nuestros derechos en Comunidad, tanto rural como urbana, unificados en el Frente Patriótico.

DOCUMENTO COMPLETO

La CTA Corrientes, reunida el viernes 7 de junio pasado, resolvió la ratificación de su política de Unidad de Acción en la Resistencia como la Construcción colectiva democrática de les Trabajadores, para el ejercicio de la soberanía popular. Definición política, que no es otra cosa que la reafirmación de los principios y objetivos establecido en la carta fundacional de la CTA, en la Declaración de Burzaco-Bs. As. (17/12/1991)

Por ello, dada las actuales circunstancias, asumimos la responsabilidad ciudadana, política, social, económica y cultural de ser protagonistas en la conformación de la Unidad ciudadana en un gran Frente Patriótico.

Sus objetivos son determinantes, profundizar nuestra propia democratización como Trabajadores y ciudadanos, para recuperar el Estado de Derecho y poder constituir así un nuevo Contrato Social en todo el territorio nacional-federal.

La CTA nació, asumiendo la construcción democrática de la unidad de la clase trabajadora, ante “La situación que afronta nuestras comunidades, donde se destruyen muchas de sus organizaciones políticas y sociales, nos planteamos el desafío de concretar nuevas formas de construcción política y social, capaces de reinstalar el poder de los trabajadores y el pueblo en el escenario nacional.

Sostuvimos y aquí, sostenemos que: “Vivimos las consecuencias de un plan económico que prioriza la explotación y saqueo de riquezas, orientado al enriquecimiento privado, particular y extranjero, el endeudamiento externo, la especulación financiera y fuga de capitales; es decir, una total dependencia neocolonial. Cuya consecuencia se expresa en niveles crecientes de desempleo y marginalidad, de postergación de jubilados, de POBREZA E INDIGENCIA; en el remate y la enajenación del patrimonio del pueblo- Estado, en la desintegración del espacio nacional; en el deterioro de la salud popular, en la afirmación de un modelo educacional excluyente; en una inserción subordinada al interés norteamericano en el contexto mundial.

Esta ofensiva neoliberal sobre el conjunto de los trabajadores y el pueblo, se afirma en una cultura de sobrevivencia, se traduce en el progresivo deterioro del espacio democrático, expresado en el predominio de gobernar por Decretos-leyes contrarios a nuestra Constitución nacional para la instrumentación de las políticas; que, transformó el parlamento en caja de resonancia de los proyectos anti-democráticos del ejecutivo;  en la subordinación de la Corte Suprema de Justicia y jueces; sometiendo  al poder judicial  en un instrumento de destrucción política de la “oposición”; también,  en el progresivo aumento de prácticas represivas sobre los trabajadores; y, en la eliminación de todo organismo de control sobre la corrupta gestión de los gobernantes saqueadores”.(sintetizando las consecuencias de las ofensivas neoliberales de la Dictadura, del menemismo y el actual gobierno de “Macri-Cambiemos”)

Ante este gravísimo cuadro de situación, reconociendo los errores y dificultades que nos sumergieron en nuestra propia crisis de construcción y representación; Nosotros, los y las trabajadoras de las organizaciones de la CTA Corrientes, siempre fuimos coherentes y consecuentes con el mandato fundacional de la CTA. Sosteniendo la realización estratégica de un plan de trabajo democrático, ampliando el debate y la construcción de propuestas, desde la unidad política social de trabajadores a la ciudadanía popular, que nos ponga en el camino de la reconstrucción del movimiento nacional-federal y popular; que no es otro camino, que el de la soberanía de los Pueblos.

No solo definimos diagnóstico, leyendo nuestra realidad, contrastando las identidades históricas  en la disputa actualizada entre Capital y Trabajo; sino, definimos principios y objetivos de nuestra construcción, desde la Resistencia colectiva de trabajadores y ciudadanía. Que ahora, desde la más profunda crisis  de la democracia, incluida nuestras propias organizaciones, revisamos y debemos corregir, para asumir esta nueva oportunidad de salida, construyéndonos como sujetos políticos sociales (trabajadores y ciudadanía popular) y ejercer con responsabilidad nuestros derechos en un nuevo Contrato Social, basado en el Trabajo, en cada territorio, en todo el territorio.

Sosteníamos que la construcción de nuestro movimiento político social debía surgir de una práctica que contemple:  

1 – Autonomía sindical con respecto al Estado, los patrones y los partidos políticos.

Nuestro error fue mesclar sujetos con instrumentos. Nuestra Autonomía debe ser, sin dudas, de los PATRONES; en donde esta identidad política, autoritaria patronal y oligárquica, se exprese. Sea en el Estado, en los partidos políticos, como en los propios Sindicatos. Los instrumentos, dependen de la relación de fuerza, en sus conducciones, si representan construcciones colectivas democráticas o si son dirigentes, productos de la democracia no participativa, funcionales a las oligarquías del sistema; donde no representan sino que piden se le  delegue el poder.

La Autonomía es una actitud defensiva, de aquellos que tienen “dificultad de identidad colectiva”. Ante la ofensiva de las oligarquías debemos contraponer una ofensiva democrática.  Democracia es gobierno del pueblo. Su realización es la soberanía popular.

La cuestión es construir soberanía, que no es otra cosa que poder resolver como vivir donde vivimos. Para ello, es fundamental tener Tierra, Techo y Trabajo. Hacia allá vamos, no hay otro camino, asumiendo ser libres para construirnos en comunidad.

2-Democracia sindical, rechazando las estériles divisiones y el sectarismo. Lo primero, es entender que no se trata solo de democracia sindical, sino de democracia social, ciudadana de les trabajadores.

Y aquí, esta lo esencial. Las divisiones son producto de los dirigentes confundidos que se aferran a la “administración de sus quioscos”; que, viven disputando internas, con el objetivo de “vencer destruyendo toda referencia democrática”. La acción política de estos dirigentes, basados en el  personalismo, son de destrucción de las identidades colectivas, abandonando la construcción democrática participativa.

La Democracia es construcción de consensos y es el único camino de construcción de la Unidad de les trabajadores y la ciudadanía popular. Hacia allá vamos, a la realización de un contrato social basado en los derechos, con responsabilidad ciudadana asumiendo su ejercicio colectivo.

3. Apertura a otras organizaciones sociales que expresen las múltiples demandas de los sectores populares y que reflejen la realidad de los cinco millones de argentinos con problemas de empleo.

Aquí, existe una dificultad no superada. La unidad de clase en términos de soberanía popular se realiza sobre el Trabajo, no sobre el empleo.  El rol del Estado no es dar o quitar derechos, sino garantizar el ejercicio de los derechos. No se trata de incluir o excluir, se trata de garantizar la construcción democrática. Y nuestra responsabilidad como sujetos políticos sociales es el de organizarnos para ejercer nuestros derechos.   

4. Revalorización de la ética gremial atacando la corrupción y el pseudo pragmatismo con el que las dirigencias caducas terminan legitimando el ajuste.

La crisis democrática es una crisis ética profunda. Vivir como se habla, es en realidad, nuestro compromiso de convivir en acuerdo al consenso político social colectivo, comunitario, que solo se da con la democracia participativa.

“La política es la herramienta que tenemos los pueblos para cambiar la sociedad en la que vivimos”. Y debemos asumirla, fortaleciendo los colectivos de trabajadores y en comunidad.

“Las utopías son posibles cuando uno demuestra todos los días que va rumbo a ellas”, caminando juntos, entendiendo que el goce de la vida no está en la llegada, sino en el tránsito.

Por ello, Nosotros, reafirmamos nuestra construcción democrática con proyectos concretos, asumiendo la responsabilidad ciudadana de hacernos cargo del ejercicio de nuestros derechos en Comunidad, tanto rural como urbana, unificando la vida del campo con la ciudad.

Convocamos a resolver, desde nosotros  el Trabajo, la Producción y el Consumo para vivir bien. Por Tierra, Techo y Trabajo. Por nuestro patrimonio material y cultural. Con Educación, Salud y Soberanía Alimentaria. Estas no son simples consignas, son objetivos estratégicos, que se harán realidad con la lucha y la construcción colectiva.

El Frente Patriótico, lo concebimos y asumimos como el espacio de los consensos, para reconstruir nuestra identidad nacional-federal, recuperando el Estado de Derecho para el ejercicio pleno de la Soberanía popular.

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