Nos convocamos a la Patriada

Porque:

Si malo es el gringo que nos compra,

peor es el criollo que nos vende” Arturo Jauretche

Juán González Secretario de CTA Corrientes

La historia se repite una y otra vez. Desde la Revolución de Mayo de 1810. Dos proyectos en pugna. Dos procesos constituyentes en marcha: de la oligarquía de identidad colonial, pro-monárquicos, de clase aristocrática aunque acriollada, serán los eternos Unitarios; y, de la democracia, revolucionaria popular, la plebe criolla mestiza, serán los definidos Federales.

Al comienzo, los primeros lograron mantenerse en el poder de los cabildos y la Real Audiencia (Justicia), en la Primera Junta eran los saavedristas y representantes de los Cabildos del interior. Los segundos, eran los criollos jacobinos, conducidos por Moreno, Castelli y Belgrano. En menos de un año, la oligarquía colonial derrotó a los democráticos populares. La conspiración a través de la Junta Grande, el asesinato de Moreno, en encarcelamiento de Castelli y el misionerismo militar a Belgrano (alejado de Buenos Aires). Y la Junta se convirtió en Triunvirato.

La revolución democrática federal, vuelve con una pueblada, el “éxodo oriental”. Ya no se trata de revolucionarios de pensamiento democráticos, identificados con la plebe, lo popular. Se trató de pueblos movilizados misioneros, correntinos, entrerrianos y orientales, criollos, mestizos, guaraníes y charrúas, detrás de un líder (Artígas) en retirada. Asumido en rebeldía, en contra de la Traición del Triunvirato que entregó la Banda Oriental y Entre Ríos al virreinato de D’Elío instalado en Montevideo.

Extraordinaria lucha de liberación de los pueblos y construcción democrática federal   en nuestra región; en contra, los imperios portugués, español, inglés y la oligarquía colonial unitaria conducida por Buenos Aires. Dos procesos constituyentes:

  • El Congreso de los Pueblos Libres de seis provincias del Río de la Plata (Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y la Banda Oriental) realizado el 29 de junio de 1815 en Arroyo de la China (Concepción del Uruguay). Se aprobó allí: 1 – Declaración de Independencia de todo poder extranjero. 2 – Sistema político, republicano democrático federal; sosteniendo, la soberanía particular de los pueblos unidos en Confederación. 3 – Reforma Agraria, con Reglamento de Tierras de Artígas. 4- Reglamento de Aranceles, para proteger la producción y el consumo interno.
  • El Congreso de Tucumán convocado por la oligarquía unitaria de Buenos Aires. Los representantes al Congreso era “elegidos” por los cabildantes de las provincias (oligarquías locales); y allí se aprobó, solo la Declaración de la Independencia de todo poder extranjero. No pudieron aprobar el sistema político, la monarquía propuesta por la habilidad de Belgrano.

El proyecto revolucionario democrático federal de la Liga de los Pueblos Libres fue derrotado militarmente por el imperio portugués y las fuerzas unitarias de Buenos Aires. Las fuerzas correntinas de Juan B. Méndez y de los guaraníes de Abucú fueron los últimos que resistieron junto con Artígas, hasta su exilio.

En la región, quedaba fortaleciéndose el proyecto nacional y popular de la República del Paraguay. Era el país más desarrollado de América. Industrial (fabricaba trenes y barcos), distribuyó la Tierra creando las “Estancias de la Patria”. Ordenado y financiado por Inglaterra, las oligarquías entreguistas de Argentina, Brasil y Uruguay conformaron la “Triple Alianza” para su destrucción, con la guerra de la triple infamia que duro cinco años.

Solo con democracia se construye identidad y soberanía popular.

Por ello, siempre las oligarquías para enriquecerse destruyen  los pueblos, el poder popular. Someten a los pueblos para apropiarse de sus riquezas. La pérdida de soberanía es la colonización. Los golpes de Estado son cívico militares porque la acción genocida militar, destructiva de la identidad y la soberanía popular es para imponer un sistema de explotación y saqueo de riqueza. Esto ha sido siempre así.

Nuestra región y muy particularmente Corrientes, ha sido escenario central y su pueblo militante, protagonista de esta histórica disputa.

El 6 de septiembre de 1930 se produce el primer golpe de estado en nuestro país, después de la Constitución de 1853, iniciando la llamada Década Infame. Este golpe cívico militar oligárquico, liderado por el general Uriburu, derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. En su gabinete sobresalían representantes de multinacionales petrolíferas. La dictadura conservadora, interviene la Facultad de Derecho y expulsa a 60 estudiantes yrigoyenistas entre ellos estaban May Zubiría, Homero Manzi y Jauretche.

Hubo levantamientos, intentando recuperar la democracia. Que fueron reprimidas, con detenciones y torturas. En marzo de 1931 el gobierno convoca a elecciones en la provincia de Buenos Aires, los radicales presentan la fórmula Honorio Pueyrredón y Mario Guido, los radicales triunfan por sobre los conservadores, por lo cual el gobierno procede a anularlas y a suspender los comicios que se debían realizar en el resto del país.

Con presos políticos, Hipólito Yrigoyen estaba detenido en la Isla Martín García. El general Justo levanta al ejército contra Uriburu. El 10 de julio se rebela el teniente coronel Gregorio Pomar en Corrientes y el mayor Alvarez Pereyra en Chaco. Uriburu llama a elecciones pero con el radicalismo proscripto, los militares democráticos que se levantaron en el Litoral son derrotados. Luego del intento de Pomar el gobierno acentúa la represión, muchos dirigentes radicales son detenidos.

El 8 de noviembre de 1931 se realizaron elecciones fraudulentas con el radicalismo proscripto. La fórmula Agustín. P. Justo y Julio Roca (hijo) resulta ganadora, para darle algún viso de legalidad el régimen oligárquico necesitó de la participación de la fórmula de la democracia progresista y el  socialismo, la cual la conformaban Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto.

El teniente coronel Regino Lascano, viajó a Curuzú Cuatiá para levantar el destacamento, pero unos  policías detectan sus intenciones y lo matan, en su poder se encontraba una proclama que decía: “Frente a la dictadura de Justo, las dictaduras de las compañías Standard Oil, Bunge y Born, Dreyfus, Asociación de Frigoríficos, Tranvías, Unión Telefónica, etc.; frente a esta dictadura extranjera disfrazada canallescamente con los colores de nuestro pabellón y a la que sólo civiles y militares que han caído en la ignominia de traición a la patria pueden apuntalar, proclamamos la revolución con el fin de conquistar para el pueblo argentino la suma del derecho y libertades ultrajadas, aherrojadas por la miserable legión de fascistas del Jockey Club y el Círculo de Armas que no han trepidado en vender la nacionalidad a cambio de satisfacer sus bastardas y ruines ambiciones personales de orden político y comercial…”.

En diciembre de 1933 Luis Dellepiane y Jauretche viajaron al sur de Brasil para incorporarse a un grupo con el propósito de ingresar al país e iniciar una rebelión, fueron designados en una columna que desde Uruguayana cruzó el río hacia la  ciudad correntina de Paso de los Libres. Jauretche contó que la columna de la que formaba parte, perdió un tercio de sus integrantes los dos primeros días de combates. La lucha fue sin cuartel.

“En total cincuenta y tres/cayeron de aquellos criollos/Dos o tres días después/Los echaron en un hoyo/sin rezarles un rosario/ y allí enterrados están/mezclados en ese osario/de la estancia de Bonpland/Cincuenta y tres cayeron/sirviendo a una causa noble/ y una consigna cumplieron:/que se rompa y no se doble

Los enfrentamientos y la represión dejaron víctimas, algunas fueron “degolladas sobre el campo”, según el relato. Otros apresados, como Arturo Jauretche, quien cumplió cuatro meses de reclusión. En la cárcel, escribió un largo poema donde relata su motivación patriótica.

En el paso de los libres Jauretche revivió los gauchos, quizás, a los de Salto, Artigas, Rivera, Santa Anna do Livramento (donde Hernández, exiliado con Ricardo López Jordán tras la derrota de Ñaembé, en 1871, empezó a componer el Martín Fierro ), tan nítidos en su memoria y en nuestra región. Y José Hernández, quien vivió en Corrientes y escribió en contra la guerra de la Triple Alianza definiendo claramente, en que se trató del exclusivo interés ingles.

La importancia del poema gauchesco de Jauretche: “Paso de los Libres” es el contenido profundo y su mensaje al futuro, de lucha y construcción, definiendo la importancia de la pueblada, sosteniendo la patriada como acción del ejercicio de la Soberanía.

Así anda el pueblo de pobre / como milico en derrota / le dicen que sea patriota / que no se baje del pingo / pero ellos con oro gringo / se están poniendo las botas (…)

Esos negocios los hacen / con capital extranjero / ellos son los aparceros / y aunque administran la estancia / casi toda la ganancia / la llevan los forasteros (…)

A la Patria se la llevan /con yanquis y con ingleses / al pueblo mal le parece / pero se hacen los que no oyen / desde que falta Yrigoyen / la han sacado de sus trece…”

Como no entender que con el Plan costero significa la venta de nuestro patrimonio cultural histórico, de nuestra identidad. Nuestro nombre viene de las siete corrientes que se generan en el Paraná, por las siete puntas  de su costa que arañan el río.

Jauretche y sus amigos defienden la posición de mantener la intransigencia frente al régimen oligárquico, propuesta también defendida, entre otros, por Ricardo Rojas y Luis Dellepiane

Jauretche junto a su amigo, el correntino Scalabrini Ortiz marcaran esta identidad de la lucha patriótica. El 19 de enero de 1935 el Senado aprueba una serie de leyes enviadas por el presidente Justo que contemplaban los reclamos ingleses y que establecía lo que FORJA denominó “El estatuto legal del coloniaje”.

Raúl Scalabrini Ortiz escribía en el semanario Señales, algunos de sus ejemplares llegaron a manos de Jauretche.

El 13 de marzo de 1935 Scalabrini titulaba su nota: ”La Argentina está peor que las colonias británicas”, donde denunciaba que el Banco Central sólo servía para que los ingleses controlaran las finanzas nacionales,  y que ya la potencia europea poseía los ferrocarriles y otros servicios esenciales.

Como no entender la aberrante entrega de la pretendida extranjerización de nuestro territorio  para el saqueo exportador de nuestra riqueza mientras el 49,3% del pueblo correntino está sumergido en la POBREZA.

De esta manera, la patriada la asumimos como resistencia al saqueo pero, nos debemos el compromiso ético de hacer realidad de una vez por todas los versos del Paso de los Libres cuando expresa

“Hasta que un día el paisano/acabe con este infierno/y haciendo suyo el gobierno/con sólo esta ley se rija/Es pa’ todo la cobija/o es pa’ todos el invierno”.

“Si malo es el gringo que nos compra,

peor es el criollo que nos vende”

Arturo Jauretche

La historia se repite una y otra vez. Desde la Revolución de Mayo de 1810. Dos proyectos en pugna. Dos procesos constituyentes en marcha: de la oligarquía de identidad colonial, pro-monárquicos, de clase aristocrática aunque acriollada, serán los eternos Unitarios; y, de la democracia, revolucionaria popular, la plebe criolla mestiza, serán los definidos Federales.

Al comienzo, los primeros lograron mantenerse en el poder de los cabildos y la Real Audiencia (Justicia), en la Primera Junta eran los saavedristas y representantes de los Cabildos del interior. Los segundos, eran los criollos jacobinos, conducidos por Moreno, Castelli y Belgrano. En menos de un año, la oligarquía colonial derrotó a los democráticos populares. La conspiración a través de la Junta Grande, el asesinato de Moreno, en encarcelamiento de Castelli y el misionerismo militar a Belgrano (alejado de Buenos Aires). Y la Junta se convirtió en Triunvirato.

La revolución democrática federal, vuelve con una pueblada, el “éxodo oriental”. Ya no se trata de revolucionarios de pensamiento democráticos, identificados con la plebe, lo popular. Se trató de pueblos movilizados misioneros, correntinos, entrerrianos y orientales, criollos, mestizos, guaraníes y charrúas, detrás de un líder (Artígas) en retirada. Asumido en rebeldía, en contra de la Traición del Triunvirato que entregó la Banda Oriental y Entre Ríos al virreinato de D’Elío instalado en Montevideo.

Extraordinaria lucha de liberación de los pueblos y construcción democrática federal   en nuestra región; en contra, los imperios portugués, español, inglés y la oligarquía colonial unitaria conducida por Buenos Aires. Dos procesos constituyentes:

  • El Congreso de los Pueblos Libres de seis provincias del Río de la Plata (Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y la Banda Oriental) realizado el 29 de junio de 1815 en Arroyo de la China (Concepción del Uruguay). Se aprobó allí: 1 – Declaración de Independencia de todo poder extranjero. 2 – Sistema político, republicano democrático federal; sosteniendo, la soberanía particular de los pueblos unidos en Confederación. 3 – Reforma Agraria, con Reglamento de Tierras de Artígas. 4- Reglamento de Aranceles, para proteger la producción y el consumo interno.
  • El Congreso de Tucumán convocado por la oligarquía unitaria de Buenos Aires. Los representantes al Congreso era “elegidos” por los cabildantes de las provincias (oligarquías locales); y allí se aprobó, solo la Declaración de la Independencia de todo poder extranjero. No pudieron aprobar el sistema político, la monarquía propuesta por la habilidad de Belgrano.

El proyecto revolucionario democrático federal de la Liga de los Pueblos Libres fue derrotado militarmente por el imperio portugués y las fuerzas unitarias de Buenos Aires. Las fuerzas correntinas de Juan B. Méndez y de los guaraníes de Abucú fueron los últimos que resistieron junto con Artígas, hasta su exilio.

En la región, quedaba fortaleciéndose el proyecto nacional y popular de la República del Paraguay. Era el país más desarrollado de América. Industrial (fabricaba trenes y barcos), distribuyó la Tierra creando las “Estancias de la Patria”. Ordenado y financiado por Inglaterra, las oligarquías entreguistas de Argentina, Brasil y Uruguay conformaron la “Triple Alianza” para su destrucción, con la guerra de la triple infamia que duro cinco años.

Solo con democracia se construye identidad y soberanía popular.

Por ello, siempre las oligarquías para enriquecerse destruyen  los pueblos, el poder popular. Someten a los pueblos para apropiarse de sus riquezas. La pérdida de soberanía es la colonización. Los golpes de Estado son cívico militares porque la acción genocida militar, destructiva de la identidad y la soberanía popular es para imponer un sistema de explotación y saqueo de riqueza. Esto ha sido siempre así.

Nuestra región y muy particularmente Corrientes, ha sido escenario central y su pueblo militante, protagonista de esta histórica disputa.

El 6 de septiembre de 1930 se produce el primer golpe de estado en nuestro país, después de la Constitución de 1853, iniciando la llamada Década Infame. Este golpe cívico militar oligárquico, liderado por el general Uriburu, derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. En su gabinete sobresalían representantes de multinacionales petrolíferas. La dictadura conservadora, interviene la Facultad de Derecho y expulsa a 60 estudiantes yrigoyenistas entre ellos estaban May Zubiría, Homero Manzi y Jauretche.

Hubo levantamientos, intentando recuperar la democracia. Que fueron reprimidas, con detenciones y torturas. En marzo de 1931 el gobierno convoca a elecciones en la provincia de Buenos Aires, los radicales presentan la fórmula Honorio Pueyrredón y Mario Guido, los radicales triunfan por sobre los conservadores, por lo cual el gobierno procede a anularlas y a suspender los comicios que se debían realizar en el resto del país.

Con presos políticos, Hipólito Yrigoyen estaba detenido en la Isla Martín García. El general Justo levanta al ejército contra Uriburu. El 10 de julio se rebela el teniente coronel Gregorio Pomar en Corrientes y el mayor Alvarez Pereyra en Chaco. Uriburu llama a elecciones pero con el radicalismo proscripto, los militares democráticos que se levantaron en el Litoral son derrotados. Luego del intento de Pomar el gobierno acentúa la represión, muchos dirigentes radicales son detenidos.

El 8 de noviembre de 1931 se realizaron elecciones fraudulentas con el radicalismo proscripto. La fórmula Agustín. P. Justo y Julio Roca (hijo) resulta ganadora, para darle algún viso de legalidad el régimen oligárquico necesitó de la participación de la fórmula de la democracia progresista y el  socialismo, la cual la conformaban Lisandro de la Torre y Nicolás Repetto.

El teniente coronel Regino Lascano, viajó a Curuzú Cuatiá para levantar el destacamento, pero unos  policías detectan sus intenciones y lo matan, en su poder se encontraba una proclama que decía: “Frente a la dictadura de Justo, las dictaduras de las compañías Standard Oil, Bunge y Born, Dreyfus, Asociación de Frigoríficos, Tranvías, Unión Telefónica, etc.; frente a esta dictadura extranjera disfrazada canallescamente con los colores de nuestro pabellón y a la que sólo civiles y militares que han caído en la ignominia de traición a la patria pueden apuntalar, proclamamos la revolución con el fin de conquistar para el pueblo argentino la suma del derecho y libertades ultrajadas, aherrojadas por la miserable legión de fascistas del Jockey Club y el Círculo de Armas que no han trepidado en vender la nacionalidad a cambio de satisfacer sus bastardas y ruines ambiciones personales de orden político y comercial…”.

En diciembre de 1933 Luis Dellepiane y Jauretche viajaron al sur de Brasil para incorporarse a un grupo con el propósito de ingresar al país e iniciar una rebelión, fueron designados en una columna que desde Uruguayana cruzó el río hacia la  ciudad correntina de Paso de los Libres. Jauretche contó que la columna de la que formaba parte, perdió un tercio de sus integrantes los dos primeros días de combates. La lucha fue sin cuartel.

“En total cincuenta y tres/cayeron de aquellos criollos/Dos o tres días después/Los echaron en un hoyo/sin rezarles un rosario/ y allí enterrados están/mezclados en ese osario/de la estancia de Bonpland/Cincuenta y tres cayeron/sirviendo a una causa noble/ y una consigna cumplieron:/que se rompa y no se doble

Los enfrentamientos y la represión dejaron víctimas, algunas fueron “degolladas sobre el campo”, según el relato. Otros apresados, como Arturo Jauretche, quien cumplió cuatro meses de reclusión. En la cárcel, escribió un largo poema donde relata su motivación patriótica.

En el paso de los libres Jauretche revivió los gauchos, quizás, a los de Salto, Artigas, Rivera, Santa Anna do Livramento (donde Hernández, exiliado con Ricardo López Jordán tras la derrota de Ñaembé, en 1871, empezó a componer el Martín Fierro ), tan nítidos en su memoria y en nuestra región. Y José Hernández, quien vivió en Corrientes y escribió en contra la guerra de la Triple Alianza definiendo claramente, en que se trató del exclusivo interés ingles.

La importancia del poema gauchesco de Jauretche: “Paso de los Libres” es el contenido profundo y su mensaje al futuro, de lucha y construcción, definiendo la importancia de la pueblada, sosteniendo la patriada como acción del ejercicio de la Soberanía.

Así anda el pueblo de pobre / como milico en derrota / le dicen que sea patriota / que no se baje del pingo / pero ellos con oro gringo / se están poniendo las botas (…)

Esos negocios los hacen / con capital extranjero / ellos son los aparceros / y aunque administran la estancia / casi toda la ganancia / la llevan los forasteros (…)

A la Patria se la llevan /con yanquis y con ingleses / al pueblo mal le parece / pero se hacen los que no oyen / desde que falta Yrigoyen / la han sacado de sus trece…”

Como no entender que con el Plan costero significa la venta de nuestro patrimonio cultural histórico, de nuestra identidad. Nuestro nombre viene de las siete corrientes que se generan en el Paraná, por las siete puntas  de su costa que arañan el río.

Jauretche y sus amigos defienden la posición de mantener la intransigencia frente al régimen oligárquico, propuesta también defendida, entre otros, por Ricardo Rojas y Luis Dellepiane

Jauretche junto a su amigo, el correntino Scalabrini Ortiz marcaran esta identidad de la lucha patriótica. El 19 de enero de 1935 el Senado aprueba una serie de leyes enviadas por el presidente Justo que contemplaban los reclamos ingleses y que establecía lo que FORJA denominó “El estatuto legal del coloniaje”.

Raúl Scalabrini Ortiz escribía en el semanario Señales, algunos de sus ejemplares llegaron a manos de Jauretche.

El 13 de marzo de 1935 Scalabrini titulaba su nota: ”La Argentina está peor que las colonias británicas”, donde denunciaba que el Banco Central sólo servía para que los ingleses controlaran las finanzas nacionales,  y que ya la potencia europea poseía los ferrocarriles y otros servicios esenciales.

Como no entender la aberrante entrega de la pretendida extranjerización de nuestro territorio  para el saqueo exportador de nuestra riqueza mientras el 49,3% del pueblo correntino está sumergido en la POBREZA.

De esta manera, la patriada la asumimos como resistencia al saqueo pero, nos debemos el compromiso ético de hacer realidad de una vez por todas los versos del Paso de los Libres cuando expresa

“Hasta que un día el paisano/acabe con este infierno/y haciendo suyo el gobierno/con sólo esta ley se rija/Es pa’ todo la cobija/o es pa’ todos el invierno”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s